Casos legales sobre infracción de propiedad intelectual en la era de la impresión 3D
September 30, 2025
La impresión 3D ha traído nuevos retos en materia de propiedad intelectual, pues permite reproducir físicamente diseños digitales con gran facilidad. Es por ello, que existen casos internacionales emblemáticos, como Desktop Metal vs Markforged, y aunque en México y Latinoamérica no se han dado aún precedentes sólidos, existen riesgos evidentes en la reproducción de modelos, piezas funcionales y hasta objetos artísticos. De ahí lo interesante de analizar los principales problemas legales como lo pueden ser distinción entre diseños artísticos, protección de archivos digitales, patentes, entre otros; para así proponer soluciones prácticas como el registro de diseños, reforzar el marco normativo y adaptar las legislaciones en general para garantizar el equilibrio entre la innovación y sus creadores.
La impresión 3D permite fabricar objetos físicos a partir de modelos digitales, esto trae grandes ventajas y oportunidades, aunque a su vez puede derivar en riesgos legales relacionados con la propiedad intelectual, como lo son las patentes, derechos de autor diseños, marcas, etc.
En un artículo de la OMPI se explica que, si alguien imprime un objeto en 3D sin la autorización del autor de ese diseño o archivo digital, puede infringir los derechos de autor. De igual modo se menciona sobre la protección de los dibujos y modelos industriales para, por ejemplo, temas decorativos y de patentes para lo que corresponde a funcionalidad.
A continuación, veremos algunos de los casos de infracción de propiedad intelectual y algunas recomendaciones útiles que vale la pena conocer.
3D Systems vs Formlabs (E.U.A. 2012)
3D Systems acusó a Formlabs de infringir varias de sus patentes, entre las que se encontraban una donde se incluía la tecnología de impresión con resinas; tecnología que Formlabs ofrecía a un precio mucho más bajo que las máquinas de 3D Systems. Al final se llegó a un acuerdo en el que Formlabs tuvo que pagar regalías y obtuvo una licencia para producir sus prototipos. Es por ello que sin importar si se es una empresa pequeña en sus inicios, se debe estudiar la tecnología que se aplicará y en su caso, negociar con los titulares de la patente en cuestión.
Desktop Metal vs. Markforged (E.U.A. 2018)
Desktop Metal demandó a Markforged alegando que su impresora “Metal X” infringía dos de sus patentes, además de que se alegó la existencia de mal uso de secretos industriales por parte de sus empleados. En los hechos del juicio, el jurado declaró que Markforged no había infringido esas patentes, desestimando también las acusaciones de secretos industriales vulnerados.
Este caso muestra cómo los litigios en patentes relacionados con la tecnología de impresión 3D, puede retrasar o complicar el desarrollo de sus competidoras, y cuanto pesa la validez de las patentes.
Pop Mart vs Réplicas impresas 3D de Labubu (China, 2024-2025)
Pop Mart, empresa creadora de los famosos muñecos “Labubu”, demandó a personas que vendían réplica